Wednesday, July 06, 2011



 DON JESÚS, el Galileo


Ya perdidas las próximas  elecciones pasadas, perderemos también las anteriores que vienen, y podremos así ser testigos de qué coño serán capaces de resolver estos histéricos de la protesta y la calumnia gratuita destinada no a gobernar, sino sencilla y toscamente a hacerse con el poder. A ver, pues, cómo resuelven la presente  crisis financiera en plena y galopante vorágine estos ganapanes de la politicastia. 

Este taurino triunvirato de siniestros diestros  –Don Raxoi, o Mestre Montoro y la Dona de los sueldazos, esta chica que sólo de modo tosco y rudo demuestra  conocer  la lengua, aún leyendo.  En fin, que tales tres  autoritarias bocazas se han instruido  para  enunciar una sola y  falsa palabra capaz de  confundir a más de medio país de ignorantes compatriotas.

Naturalmente, esta no es otra que la famosa estrategia de propaganda de los nazis reinventada por Goebbels y hoy plagiada por la falsaria imaginación de  la insolidaria y hampona derecha. Derecha que cultiva un código de mentiras y calumnias  destinadas a ser engullidas por un paisanaje orgulloso de su  ignorancia e ineptitud;  un paisanaje  maleducado en una instrucción cultural partidista y envenenado por unos media de ideologías tóxicas, que compensa   estas carencias presumiendo  de listillo.  Listillo, naturalmente, que cuanto
más tonto e incompetente se sabe, más se crece en arrogancia.

Se trata, como es obvio, del venenoso orgullo de la incompetencia.  Cualidad ésta que le viene al PPOTE como caída del cielo en plena victoria  electoral, y por el contrario, como sumergente  al infierno para los PSOCIATAS  -hoy ya casi al borde de la "psociopatía" para infortunio del propio rojerío natural.  

Así que a partir de ahora la cuestión consistirá en ¿qué coño de acciones políticas van a  llevar a cabo tanto conservador y tanta conservatriz? ¿Por que a quién van a poder engañar en adelante que no sea si no a ellos mismos?

Se diría que éste  fuese  el mundo  al revés: ¡los gilipollas del apocado lumpen proletariat  votando al  hampa de los potentados, quienes  jamás se arrepenten de la riqueza que han usurpado a los trabajadores, y haciéndose con ella han podido substanciar su opulencia.  ¡Es cojonudo, tú!  ¿Para qué tanta revolución y tanto muerto?  Para que la gran mayoría de las pensiones no superen los 600 euros frente a los injustos, por no decir ilegales, sueldos astronómicos que un gobierno de izquierda jamás debería haber consentido a financieros y empresarios consumidores habituales de paraísos fiscales, que son los verdaderos generadores del desempleo y la miseria generalizada que se halla devorando sin piedad las entrañas de este país. 

Seguro, sin embargo, que el PEPOTE va a levantar el paro, pero a mayor abundancia de parados. O detenidos. Veremos si en el mejor de los casos consigue levantarse  el pene propio con una simple erección.

En fin,  para concluir, y volviendo a la jodienda del mundo a la inversa que decíamos ayer, precisarè que la  profunda sima de corrosión sicológica a donde hemos venido a caer, no debería sorprendernos ya que tal envilecimiento es acreedor del  ejemplar magisterio con que una religión perversa y enajenada actúa en permanente contradicción y conflicto con su humilde y generosa divinidad:  el filántropo defensor de desamparados e indigentes  a quien sus propios catecúmenos han arrastrado al desprestigio,  el  abnegado y magnánimo don Jesús de Galilea.

Juan Antonio Cadenas  “Calvario II”.  Ateo profesional.  (27-6-2011)



Friday, June 24, 2011


“MI GUEL” 

Un relato verdadero de
 Juan A. Cadenas (Xuvia/Neda, 1969)
        

¿Lo véis…? Él es el monaguillo suicida. Se atravesó en la vía del tren en las cercanías de la entrañable estación de Neda y lo cercenó el destartalado Correo de Ferrol, donde por entonces aún “”se prohibía blasfemar y escupir bajo multa de cinco pesetas””. Con un jodido vagón de tercera, para más exactitud; que un paria, hijo de “lavadora de lavadero” comunal de río, no podía pretender siquiera un segunda clase o la butaca del ferrobús. Ni lo merecía, claro: ¡por pobre, por  niño y por suicida!
¡Y cómo paradójicamente le entusiasmaban, sin embargo, a él aquellos delirantes y ultramodernos automotores de fuel “Pegaso-Büssing”, que habían comenzado a atravesar la profunda Galicia coruñesa de mediados de los cincuenta.

.- ¡Ay, Miguel, no sabes de mi terrible nostalgia de ti, de mi urgente deseo de  tenerte de nuevo para volver a jugar con aquellas chapas de gaseosa “”Los 7 Hermanos””, que tal que comodines las utilizábamos para cualquier pasatiempo o utilidad, como tantas veces lo habíamos hecho en campeonatos de ciclismo o partidos de fútbol, o reconvertidas en botones de mando  del centro de control de nuestra imaginaria estación de ferrocarril para efectuar los cambios de vía y el resto de otras tantas extrañas funciones que les asignábamos para que fueran de verdad las estaciones de Perlío y Barallobre… Que como recordarás -aunque no se si  continúas aún poseyendo habilitada esa facultad de rememorar- instalábamos en el porche del vestíbulo de la parroquia de Santa María de Neda.

.- En fin…lo cierto es que nunca pretendiste ser jefe de estación o factor y ni siquiera guardagujas, que era lo que verdaderamente molaba ¿eh, Miguel? Tú ya sabes a lo que me refiero, a lo del “mando más”, a lo de tener la facultad decisoria, a lo de la perpetuación del poder en los juegos “feudocapitalistas” de los niños que éramos  entonces, y ahora.

Tú siempre quisiste ser vagón, pero no un vagón digno o decoroso, a ti lo que verdaderamente te molaban eran los destartalados coches de 3ª del indolente Rápido, con  todas sus demoras y detenciones, con su oscura línea de maquillaje “a la carbonilla”, sus apeaderos letrina en mitad de la nada nacional sindicalista, con sus periódicos grasientos de chorizos, tortillas y cocletas y sus botijos colgando de los raídos cintos de badana por las ventanillas, y la ternura de su gente analfabeta que embruteció la vileza de la madre patria como la nuestra. Mis inolvidables ignorantes de obsequioso y delicado trato, algo bocazas como los millones de menesterosos lumpen que constituían el parque nacional, gente solidaria que todo entre todos lo repartían o intercambiaban en aquellos tremendos e inolvidables viajes  al fin del mundo… ¡Y tú tan callado, Miguel…!

¡Pobre hijo, que te  fuiste a poner bajo tu propio juego, bajo tus propias ruedas crecidas a la sombra de las tetas de Franco y de sus prolíficos contubernios fascistas, bajo unos pies sospechosamente nuestros en la promiscuidad, azules y tan peligrosos como nosotros mismos. ¡Tú, Miguel, mi Guel…cómo añoro tu delicado afecto, tu infantil dulzura, tu generosidad para con todos los demás niños!

.- ¿Cómo debería decirlo, joder, para evitar que  todavía hoy se me sigan ahogando los ojos?

Te hubiera preferido arrojado al tren eléctrico o a los trenes difíciles que fuimos tus amigos/enemigos de entonces, haciendo de vías…de traviesas… de estaciones… Y desde luego, te elijo meneando cascabeles y contándole mentiras al cura de Santa María cuando nos confesábamos de todos aquellos pecados que jamás habíamos cometido porque entre otras cosas la mayoría  nos eran aún  absolutamente desconocidos.
Aquel ingenuo de don Xexús que todo se lo creía, aunque primordialmente, lo relacionado con aquella especie de venérea cerebral que íbamos ya arrastrando los liliputienses del estepario Circo de las Jonss, los adultos pijos que somos hoy, robando y masacrando a otros enanos como tú, suicidando a tantos otros hijos bajo el tren… Por eso te prefiero mientras me sigues acusando de haber aceptado tu crimen, de asimilar tu muerte y de tragar con todo lo demás… Por eso, jamás te olvidaré.

.- ¿Lo véis…? Él es el monaguillo suicida. Con quien yo me bebía la sangre de cristo de aquellas vinageras, ambos ocultos bajo el hueco del  púlpito y dando  cuenta de una tapita de hostia con la que ayudar a la ingesta de aquel soberbio y añejo caldo de misa, con el que habíamos comenzado a ensayar nuestras primeras borracheras infantiles. Y todo lo demás es falso, incluso tú y yo, Miguel.

Al día siguiente te acarrearon a trozos al depósito del cementerio. Aunque unas cuantas horas después, Miguel, tú te erguiste sobre la mesa de necropsias para dirigirte a la iglesia, y subirte al campanario…¡joder, y tú mismo te tocaste a muerto…!  Y más aún, casi como el pobre de Juan Simón, a punto estuviste de acabar  convirtiéndote en  tu propio enterrador.

A la vuelta al anfiteatro, se postró de nuevo Miguel sobre el gélido mármol de la mesa de disecciones, a la espera de que el forense llegara para practicarle la última escena: la de la cura.
Así que los enanitos reprimidos del bosque del feroz lobo nacional para nada le entendieron, y tuvieron que inventarse un estúpido cuento como el de nuestro Guel para protegerse de las salpicaduras de la muerte. Un cuento unilateral y malo, nada comprometedor, con el que drogarse para poder disipar durante un rato los remiendos cerebrales que deja siempre todo lo relacionado con la luctuosa funereta (1).

Después, los niños dijeron su silencio más blanco ante la ocurrente  proposición que alguien hizo: saltar la tapia de aquel rancho de difuntos a fin de conseguir por una vez ser capaces de cagarse de horror entre los fuegos fatuos de la atardecida. En honor de mi añorado Miguel.
Lo cierto es que todo aquello le proporcionaba un cariz espectral a la aventura, al igual que la disparatada oportunidad que se nos brindaba al poder paliquear con tu inocente cabeza degollada… ¿Y esconderte una pierna, no veas…?
.-  Y lo que es más alucinante, si cabe: sisarte un par de dedos para utilizarlos de carnaza en los anzuelos de las truchas.
¡Claro, claro…y todas esas otras mil irrespetuosas chorradas que se podía uno imaginar con tus miembros solitarios, rígidos e inútiles! Todo aquello que pudiera proporcionarle  mayor fascinación al asalto do pazo dos mortos.

La cerradura del depósito cedió con facilidad y permitió la compacta invasión en la profunda oscuridad del fúnebre recinto.  Sólo una incipiente y sórdida pestilencia  les recibió…
¡Y allí estaba Miguel, a la espera de sernos presentado por su propia hediondez!
Como un adorno en la repisa de la vitrina de aquel zoo de cristal, de aquel correo criminal, aún chamuscado de hollín, desnudo, alojado en la blanca palidez de su puber y rebanada anatomía, pero perfectamente ensamblado ahora y únicamente hendido el cuello y las espinillas por longitudinales brochazos negruzcos y purulentos.
¡Oh, Dios, con sus ojillos esmerilados aún abiertos y sus contados tres mil escasos días de presencia ausente sin decir ni pío en esta puta tierra de NOD!

¿Qué materia inmortal llevaría por dentro este inopinado hijo mío con agallas suficientes   para   permanecer   allí   encima de aquel mármol   tan   sereno… con aquel coraje,  congelado   por la necroscópico gelidez de la ultratumba  mientras podía proseguir oyendo sus propias campanadas fúnebres todavía y oliendo su nauseabunda fetidez? ¡Este hermano gemelo de mis entrañas nada folclóricas, que no consigo explicarme ni sospechar qué le he puesto, le he roto o desarticulé…!

Un lívido silencio.

.- ¿Qué sustancia he logrado putre-pactar conmigo de tal modo que ya no  alcanzo a reconocerme en él, a quien tal vez yo mismo arrastré bajo las ruedas, al que he descuartizado sin el más ligero estremecimiento…? ¿Dime, tío, qué…?

Si viéndole así, en rompecabezas nuevamente aparejado, no se me convulsiona la misma fibra que a él para echar a correr en busca de sus huellas de sangre en los raíles  y esperar al siguiente tren Correo a fin de tirarme a sus ruedas y así poder acostarme a su lado en la misma mesa de necropsias…es que he perdido el derecho a continuar vivo.

.- Debo traerte de nuevo junto a mí, o quedarme a tu lado para siempre en la terrible aventura ésa que has emprendido sin nadie a tu vera, en la más absoluta soledad. Dime, ¿qué? ¿qué puedo hacer por ti, y por mí, y por todos estos otros renacuajos que somos todos…?

Después, más confiados, nos atrevimos a coger su cabeza por los pelos, aunque delicadamente, como al Bautista del sobrecogedor cuadro de la parroquia, y nos explayamos contándole todos los chismes y novedades que ese mismo día habían acontecido en el pueblo, empezando por la noticia más importante, la noticia estrella: ¡la noticia de tu propio suicidio!
Murmuraciones a las que, sin embargo, no respondió nuestro Guel.

.- ¡Despierta, hombre, despierta…somos nosotros! –le achuchamos, aunque él continuó profundamente enterrado en sí mismo. En su propia mortaja…

.- ¡Oye, tú, que está muerto!

.- ¿Cómo coño va a estar muerto, no ves que está ahí tendido? Si estuviera muerto, ya no estaría entre nosotros... ¡Vuelve a achucharle, verás como despierta!

¡Que va…que va…que tú no despertabas, que seguías irremisiblemente impertérrito, tieso en tu plancha de mármol…! ¿Pero qué estaba sucediendo que parecía habernos cogido el pasmo de la pájara aquella de Bahamontes…! ¡Joder!  ¡Que nos estabas asustando, llenándonos de confusión…!

Al fin, decidieron  practicar un idéntico  mutismo al suyo, pero sólo del que fueron  capaces. Que fue muy poco. Y tras asestarle varios pinchazos para ver si despertaba, le hundieron la aguja del formol hasta la mismísima cruceta en el ojo derecho… Miguel ni siquiera respiró.

.- Ninguno sabíamos cómo podías hacerlo, aguantarte así… sin emitir ni un suspiro…

.- Pero entonces ¿por qué no espabila?

.- Quiere asustarnos el muy cabrón  ¿o es que no lo ves?

Seguro. Su revancha postrera. Parecía estar desquitándose de las canicas que le habíamos afanado, del balón que no pudo tener nunca, de su tamaño diminuto…de nuestras jodidas risas. Seguro. Quería fastidiarnos para vengarse de no saber nada de nada, de  tener que robar para dar de comer a su madre, de carecer de padre, de ser el niño pobre más rubio, alegre y hermoso que yo había conocido ni conocería nunca… ¡Miguel fue como un despilfarro, un delito de un Dios sacrílego, un crmen que jamás podré perdonar ni estoy dispuesto a comprender ni a aceptar.

.-  ¡Sólo es un envidioso…!  ¡Sí, sí…un miserable…!
.- ¡Joder, tío, perdóname…que es que  no se lo que decíamos…! Es que nos jodía que no nos hicieras maldito caso con lo que te queríamos.  

Y otra vez los ojos, que comenzaron a ahogárseme en la propia cloaca de sus cuencas.

Después, sólo recuerdo que a las cuarenta y ocho horas de su muerte se llevaron el producto material de aquellos pocos de días a la fosa común del cementerio civil del atrio de Santa María: veinte escasos metros cuadrados de hojarascas, toxos y ortigas… donde jamás entra nadie porque es ¡pecado mortal!.


(A mi querido Miguel, aquel delicado  niño que a los ocho años, como un adulto, se tiró bajo las ruedas del  tren)

Juan A. Cadenas (Neda, 1979. Con correcciones actuales. Madrid 2008)


Thursday, June 23, 2011


El autor de este "MURO CALCOMANÍACO"
Juan Antonio Cadenas   "Calvario II"

Wednesday, June 22, 2011

EN MEMORIA DEL CIUDADANO  PARRA, FALLECIDO  SIN QUERER EN UN ACCIDENTE DE ORTEGA CANO

Mira que me da pena que un ciudadano como Parra, al que no conozco de nada, haya muerto de mala manera porque una celebridad se lo haya cargado, incluso no deliberadamente, en una jodida carretera –que parece perfecta-, pero que es mejor que no lo fuera,  para  así poder responsabilizarla  del fatal evento, como con tanta pasión  defiende ese señor de onda cero (mejor onda menos 3 o menos 5, para rebajarla hasta su merecido nivel) quien por no cerrar la boca cree que puede testificar lo que le sale de su profunda garganta profunda porque aún arrastra la caguETA que  le metió en el cuerpo, como a  todo cristo entonces; que si no eran los unos, lo fueron los otros. ¡Joder,  qué tiempos de terror  aquéllos!  Pero a quien coño le importa ya el célebre huevo único de derechas que se cargó a medio país durante aquella interminable guerra de los cien anos, de la que él es también responsable junto a los demás ciegos sin once o con doce que nos cargamos este país de cagoncetes, entre los que me incluyo, a falta de mosquetones y escopetas que nos pudieran defender.

Me da pena, una pena inmensa , lo que tiene que estar pasando el pobre de Ortega después de la ostia que le metió al más pobre aún de Parra (QEPD), que ni era torero, ni tenía un tanque móvil,  ni iba con copas ni sincopas y al que nadie le dice una mierda de nada ni al que nadie, excepto  su sobrino, ha sido capaz de recordar,  siendo como es la víctima inocente y no el  homicida, aunque sea inocente también. 

 ¡Qué pena me da toda esta puta mierda de españolitos educados en la puta tele del corazón de todos estos sicópatas que ya no distinguen entre culpabilidad e inocencia!

¿Cómo es posible que se diga que la medicina no ha  podido discernir el grado de presunto alcoholismo que nuestro torero llevara en el cuerpo?  Si con una sola gota de sangre un forense recién salido de la escuela de párvulos tiene suficiente para hacer una identificación genética sin el más mínimo error y con un grado de acierto equivalente al 99¨999…%  El alcohol en sangre  se descubre con un simple análisis químico, y hasta con la nariz -que huele que emborracha  durante un  largo período de varias horas. ¿Quién ha dicho que no se le ha analizado el contenido  en sangre debido a la imposibilidad de llevarlo a cabo a causa de su  situación? Esta afirmación impresentable, ilegal y prevaricadora  en tales términos, si así fuera, es más que denunciable criminalmente. Lo mismo que la testificación presuntamente delictiva  de la camarera del chopito de champán; aquélla de los Brincos del “…con un "chopito" de champán… brindando por el… nuevo  amor…”

¡Joder, tíos, esto parece la polla! ¿O realmente lo es?                                                                                                                                    
Esto es peor que lo de las últimas erecciones municipales. Porque este pueblo de analfabetos sigue votando al paro y a los ladrones de Sésamo, tal que en Balencia (va con “b” para no implicar a la gente honrada  y extraordinaria de esa preciosa y querida  ciudad levantina -la que no lleva el cinturón en las tetas ni  arruinó a tantos muertos en los Angeles de San Rafael  ni se cargó al  “Aleti” ni  ambicionó  la S.S. de  Ubrique como un buitre. Que como decía una chirigota de los carnavales aludía al buitre que “vino a Cai ar monumento parece que lo trajo una racha viento”  Este es el país de Ali Babá y los 40 millones de ladrones. El país donde inventariar  gentuza y delincuentes  nos llevaría el registro una eternidad  vaticana. ¡Hasta el botín del Santander, joder!

¡Perdón, tertulianos chupatintas  el paro lo crean los empresarios y los bancos, apoyados -apollados, mejor- por la puta agencia ésa que concede los bonos basura, mientras todo cristo calla, y nadie interpone demandas! Ni ofertas. ¡Como coño  va a crear Zapatiesta a los parados, a quien además le viene fatal, como es patente!  Es como los pepinos, de los que también  este castellano leonés sociata es responsable según raja el rajoy!  Todo esto es como que en Europa norte todavía sigue campeando  a  deguello  el duque de Alba.  Patente y visible, lo mismo que la acreditada opinión científica de esas tertulias exotéricas, eróticas, ludópatas y chamánico-meigosas  de las Tele 1, Tele 2, Tele 3, Tela 4, Tele 5, Tele 6 y Tele Vidente… y así sucesivamente hasta Telele Pávez (un beso,
guapa), y acompañados por lo demás de  toda esa pandemia de ignorantes  y pollinos  cuya razón última  y pútrida nutre al pueblo que los escucha con deleite de famoseo y aderezo  de  lágrimas de todo hipo de puta. Finalmente así es la enseñanza  y el aprendizaje con el que se alimentará todo  orniborrinco a lo largo de su existencia, en tanto sus decisiones nos joderán a todos –tanto a listos como a tontos-  como ya es perceptible en el maltrato y la mofa con que nos tratan los europedos con sus pepinos, himnos de toda calaña, banderas... en tanto aquí todos sin  decir ni mú, sin elevar la menor protesta ni tomar represalias homólogas. ¡Mira que  bajarnos el grado de consideración financiera al límite, mientras hasta  los llanitos nos porculean en andalú  -¡que hasta la lengua nos han arrebatado, tú!-  en ese Gibraltar español invadido  por  todos los jodidos  depredadores inglaterrones, y que  hasta la pesca  nos pescan en Canadá, Marruecos, Gran Sol...

Tengo la convicción de que somos el pueblo más tonto del globo, el más cagado y el que como el mal padre patrón,  es implacable dentro  de  casa y un apocado y cobarde cuando sale a  la calle.
Esto es igualito que  lo que sucede con  los INDIGNADOS. ¿Cómo no se les caen los cojones  de vergüenza a esta desgracia de falsarias autoridades y políticos que se  votan a sí mismos en nuestro nombre; atreviéndose a  mentir con la saña y el cinismo que lo hacen, cuando acusan a los INDIGNADOS -que somos todos- de la violencia que hemos utilizado contra la policía y los diputados. Hipócritas facinerosos, no he visto ni una sola imagen de violencia en ninguna de  las Televisiones, incluido el racimo de las Liberticidas: curas, ciegos, limosneros ntereconómicos, mundos y submundos varios...  ¡Pero, joder, sí que he visto, por contra, la mala leche de los golpes y palizas que han repartido,  sin el menor pudor ni pundonor,   más a siniestra que a diestra,  los Mosos  en las ramblas del  Barsa!
¡Ya podéis cuidaros de los INDIGNADOS, porque acabaremos ganándoos la mano, la partida e, incluso, esta neo-revolución que tanta cagalera desata en los esfínteres de  contertulios nefandos, autoridades y congresistas. 

¿POR QUÉ  COÑO  LOS PARADOS, LOS PENSIONISTAS, LOS VAGOS, LOS MENDIGOS…NO PODEMOS COBRAR LO MISMO QUE LOS HOLGAZANES DE LOS  CURAS?  ¿COTIZAN ESTOS TÍOS  AL ESTADO?  

Vamos a ver ¿POR QUÉ COJONES NO LES PAGA DIOS?

Juan  A.  Cadenas    “de natural, ateo”    (2-6 -11)                                                                                                                                                                                             

P.D.-  Desde luego, siento el calvario que estará sufriendo el torero, y deseo que se reponga. Yanadie tampoco se acuerda de él. ¡Qué pena¡  Pero, desde luego, para el ciudadano  Parra y toda su familia mi recuerdo más entrañable, ya que ninguna otra cosa les puedo dar!






Sunday, April 17, 2011

-HIGOS DE PUTA-




Tontos  los hay en  todas partes,  pero  en  este país de  listos abundan  todos  los  tipos bobos con derecho a convencerse  de ello. Me quedo tieso  como un pene  cuando oigo las memeces que nos muestra la teletraición de hoy que  convicta de que  ganará  como diestra las elecciones, es patente que tertulianos siniestros  -tertuculos, en  realidad-  se estén  volviendo  gradualmente  más  y   más   de   ultraderecha  a  fin  de  no perder  sus privilegios cuando atraquen los fachas en  plena  cagadura   democrática.  Es  cojonudo escrutar  este  sorprendente  cambio  de  chaqueta  de  los  viejos  rogelios  de  aquellos felices 60-70, locos por aparentar su nueva ideología conservatriz.
La verdad, se me pone  la piel de plastilina. al asistir de invitado de piedra a tal inconmensurable mutación de ideología preternatural y cienciológica. 
Creo que estos vejestorios de la incomunicación deberían usar preservativo para largar las memeces y perjurios que alumbran, sin temor a quedarse embarazados de todo ese adulterio y tal alevosía. No citaré los nombres de estos comprometidos periodistas de mi entonces, hoy vendidos como naranjas de zumo sin zumo, porque esto me llevaría una eternidad, un mogollón de perpetuidades de desleales pelotas.
Toda esta ralea de proteicos petardos cautivados por el poder y el dinero, se han despojado ya de la careta para salir del armario político y mostrarse como los auténticos mamones de las tetas derechistas que son. Siniestros antropófagos de su propia mierda, que como profetas renegados  se han reconvertido  a las nuevas delicatessens de la apostasía, convencidos de que no hay más democracia que la de la gastritis cerebral, la de la puta pasta gansa, la tripa llena, y la de la indignidad y el adulterio desertor. ¡Jubilaos ya, que no dejáis correr el escalafón de la gente joven! ¡Joder, coño!


Juan A. Cadenas
Abril-2011 
 .

Wednesday, March 02, 2011

  PELÍCULAS,  CORTOS Y  VÍDEOS  DE
JUAN  ANTONIO  CADENAS  Y OTROS
  AUTORES  DE  “EL ALACRÁN  P.C.”


Dentro de la filmovideografía destacan primordialmente
                         los   SIGUIENTES   films:


(16 mm.)


"Viaje" (1969), (Inacabada)




(D.S-8 mm)


"Conversaciones" (1970), 
"Ceremonia" (1970), 
"Pneumaton" (1971),            PREMIO CIUDAD DE ALCALÁ
                     PREMIO ESPEC. AL MEJOR LENGUAJE CINEM.


"Crónica de un desnudo" (1973-74), 
 “…!…” (1975),




(35mm)


"Rompecabezas" (75-6. 3 h.) BECA FUNDACIÓN "MARCH"
"Una Tía que Sale un Ratito al Final" (1978),  PREMIO CINE
        HUMOR "CIUDAD DE LA CORUÑA".EMITIDA POR TV-1
"Los Genicuales entre Paréntesis" (1979), 
"Película" (1980),                                     EMITIDA POR TV-1 
"El invento" (1980),
"Esa no es Forma de Decir Adios"(1981), 
"Navda" (1982), 
"Berenice" (1982)              PREMIO ESPECIAL CALIDAD DEL
                                                         MINISTERIO DE CULTURA.
"Zaragata" (1982), 
"La Caca" (1984),
"La Ruta de China" (1985), 
"Resaca" (1985),
400 ASA (1985)
"Porrom pom pom" (1986 
"Tráfico y Traficantes"(1988), 
"Reflejo" (1988)


Todas  estas  películas  se  han  proyectado  en  la Filmoteca Nacional, muchas  de ellas han participado en  Certámenes  y  Festivales  de  Cine  como  Bilbao, Sevilla, San  Sebastián, A Coruña, Huesca, Valladolid,etc...  y
se han emitido por TV.




Y, entre otros, citaremos los VIDEOREPORTAJES siguientes:


"La uva, el Fruto Prohibido" (1996).
 "La Aventura de la Mancha" (1993),
"El Pabellón Ferial de Ciudad Real" (1993),
"Invitación a la Mancha" (1994), 
"Ciudad Real  al Desnudo" (1995),
"Investidura Diputación de C.R EAL" (1995),



Tuesday, February 15, 2011



“MEMORIA DE DRÁCULA”
Un guión de Juan Antonio Cadenas (Madrid-2009)



                                        Caserón solariego del voiboda Drácula en Sighisoara


APUNTES DRAMATÚRGICOS

 CONSTRUCCIÓN DRAMÁTICA
La carga estética primordial de esta historia se constituye y descansa  básicamente y -en términos narratológicos- sobre los contenidos y el desarrollo de los propios sucesos del relato, y menos, en la continuidad de la acción misma, o intriga. Intriga que en nuestro caso se limita a servir de soporte complementario o esqueleto de la fabulación, pero entendiendo que no sólo se utiliza como tal simple esqueleto o sostén sino que conferirá además a esta trama la urdimbre necesaria capaz de proporcionarle  suficiente cohesión y unidad a la susodicha continuidad de la historia sin  tener que condenarla a la inflexive rotundidad de un argumento, que únicamente concluiría por encorsetar de modo indeseable el natural y libre discurrir de las acciones propuestas en el guión.
Es decir, que en  lo concerniente a la ordenación y articulación de la estructura de la presente historia, el argumento y las propiedades de éste que sustentan el discurso narrativo han sido aminoradas deliberadamente para impedir que su contundencia dramática perturbe la comprensión de los contenidos estéticos de los sucesos y paisajes del drama y del propio juego dramático, evitando al tiempo que distraigan la atención del espectador de los contenidos emocionales e ideológicos derivados del acontecer artístico en desarrollo.
En resumen, que quienes originen la atención y persuasión del discurso de la presente narración cinematográfica no sean precisamente las acciones -ni las dramáticas mal entendidas, es decir las de puro juego físico o simple movimiento o mecánica escénica. Ni tampoco  las acciones dramatúrgicas legítimas, flujo de los conflictos engendrados por el desarrollo de la fabulación a lo largo de la continuidad y el devenir de la misma.
Por consiguiente, la construcción argumental de nuestro film procederá, en general, sólo como una especie de navegador o GPS, cuya función básica es la de proporcionar al espectador una mínima estabilidad orientadora a fin de impedir que pudiera éste extraviarse en exceso del meollo nuclear  de la historia.
A partir, pues, de estas precisiones,  la presente película aspira a ser visionada y percibida desde su propio interior, desde su intrínseca virtualidad, de modo puramente visceral y ritual. Se trata de aceptarla como una especie de ceremonia o liturgia surrealista, en la que el espectador deberá abandonarse y mantenerse a flote a merced de la turbulencia de mutaciones emocionales y patéticas a que se ve sometido nuestro protagonista Drácula en su disparatado y sombrío acontecer durante el proceso de la transmutación de su entidad sicópata vampira a la de criatura humana mortal.

SINÓPSIS ARGUMENTAL
En este sentido, sólo aclararé un par de detalles sobre la presente fabulación. Básicamente, reinsistir en esclarecer que la presente historia nada tiene que ver con un film canónico o tópico de Drácula, y menos aún con una película de normativa típica de  terror. En realidad, en esta trama sólo se han respetado los cánones tópicos del  perfil del género vampiro.

Respecto a la Construcción Dramática aclararé
La carga estética primordial de esta historia se constituye y descansa de básicamente y -en términos narratológicos- sobre los contenidos y el desarrollo de los propios sucesos del relato, y menos, en la continuidad de la acción misma, o intriga. Intriga que en nuestro caso se limita a servir de soporte complementario o esqueleto de la fabulación, pero entendiendo que no sólo se utiliza como tal simple esqueleto o sostén sino que conferirá además a esta trama la urdimbre necesaria capaz de proporcionarle  suficiente cohesión y unidad a la susodicha continuidad de la historia sin  tener que condenarla a la inflexive rotundidad de un argumento, que únicamente concluiría por encorsetar de modo indeseable el natural y libre discurrir de las acciones propuestas en el guión.
Es decir, que en  lo concerniente a la ordenación y articulación de la estructura de la presente historia, el argumento y las propiedades de éste que sustentan el discurso narrativo han sido aminoradas deliberadamente para impedir que su contundencia dramática perturbe la comprensión de los contenidos estéticos de los sucesos y paisajes del drama y del propio juego dramático, evitando al tiempo que distraigan la atención del espectador de los contenidos emocionales e ideológicos derivados del acontecer artístico en desarrollo.
En resumen, que quienes originen la atención y persuasión del discurso de la presente narración cinematográfica no sean precisamente las acciones -ni las dramáticas mal entendidas, es decir las de puro juego físico o simple movimiento o mecánica escénica. Ni tampoco  las acciones dramatúrgicas legítimas, flujo de los conflictos engendrados por el desarrollo de la fabulación a lo largo de la continuidad y el devenir de la misma.
Por consiguiente, la construcción argumental de nuestro film procederá, en general, sólo como una especie de navegador o GPS, cuya función básica es la de proporcionar al espectador una mínima estabilidad orientadora a fin de impedir que pudiera éste extraviarse en exceso del meollo nuclear  de la historia.
A partir, pues, de estas precisiones,  la presente película aspira a ser visionada y percibida desde su propio interior, desde su intrínseca virtualidad, de modo puramente visceral y ritual. Se trata de aceptarla como una especie de ceremonia o liturgia surrealista, en la que el espectador deberá abandonarse y mantenerse a flote a merced de la turbulencia de mutaciones emocionales y patéticas a que se ve sometido nuestro protagonista Drácula en su disparatado y sombrío acontecer durante el proceso de la transmutación de su entidad sicópata vampira a la de criatura humana mortal.

En este sentido, sólo aclararé un par de detalles sobre la presente fabulación. Básicamente, reinsistir en esclarecer que la presente historia nada tiene que ver con un film canónico o tópico de Drácula, y menos aún con una película de normativa típica de  terror. En realidad, en esta trama sólo se han respetado los cánones tópicos del  perfil del género vampiro.